Esta conexión entre el centro de Barcelona y el hospital y las dependencias universitarias del norte de la Diagonal se hará posiblemente con un tren ligero, similar al de la L-11 del metro de Ciutat Meridiana, según explicó el secretario para la Mobilitat, Manuel Nadal. La previsión de la conselleria es que la línea preste servicio a 12.700 viajeros al día a través de las estaciones de Monestir de Pedralbes, Universitats y Finestrelles-Sant Joan de Déu. El proyecto supondrá una inversión, según los datos facilitados por Obres Públiques, de 217 millones de euros en los cuatro años que se estima puedan durar las obras. Su inicio no tiene fecha pero, al igual que el tramo de la L-3, no será antes del 2011, una vez que entre el 2009 y el 2010 se encargue y redacte el proyecto constructivo y se adjudiquen los trabajos. Conseguir la financiación necesaria será el factor decisivo.
El ramal se construirá con una tuneladora que excavará una galería para doble vía de 10,4 metros de diámetro empezando en el pozo del futuro intercambiador de Finestrelles. El proyecto prevé aprovechar al final del recorrido de la máquina el túnel de la cola de maniobras que existe en la estación de Reina Elisenda y que tiene 160 metros de longitud. La nueva cola de maniobras de la línea se situará en Finestrelles donde habrá dos vías de estacionamiento de trenes de 200 metros de largo capaces para seis convoyes. Aunque el túnel tendrá capacidad para dos vías, los tramos de las estaciones solo dispondrán de una y un único andén.La obra, sin embargo, será compatible con un futuro desdoblamiento para mejorar la frecuencia de paso. La estación de Universitats será la más profunda, 47 metros, mientras que Monestir de Pedralbes estará a 22 y Finestrelles a 30.
(El Periódico de Catalunya)

